La radiofrecuencia, mediante la aplicación de energía a través de la piel, produce un calentamiento en la dermis profunda y en las capas subdérmicas. Como consecuencia de todo ello se produce un acortamiento de las fibras de colágeno así como la reestructuración del colágeno profundo, lo que incluye que se formen fibras nuevas que  hagan los tejidos más elásticos, se favorezca la homeostasis y, en general, mejore el estado de la piel

Dependiendo de la zona tratada (cara, cuello y/o escote), el tiempo de la sesión puede oscilar entre 30 y 45 minutos. No precisa anestesia. El número de sesiones necesarias es generalmente 5 y dejaremos pasar un intervalo de 15-30 días entre sesiones. Las sesiones de mantenimiento permitirán asegurar que se conserven los resultados obtenidos.

Aunque el efecto flash se evidencia desde la primera sesión, el efecto de tensión se aprecia de una forma gradual y progresiva a partir del mes del tratamiento haciéndose más evidente a partir de los 4-6 meses y los resultados suelen durar aproximadamente dos años.

El resultado es una piel más tersa y una evidente reducción de arrugas y flacidez.

Tras someterse a un tratamiento de radiofrecuencia de estas características, el paciente puede reanudar su actividad cotidiana normal si bien la piel puede mostrar un leve enrojecimiento que desaparece espontáneamente en muy poco tiempo. También es posible algún pequeño edema tras la sesión.

SFbBox by Enter Logic